A Christ-centered, Bible-based, and Family-oriented church committed to God, each other, and our community.

Day 4 of 40 Days of Prayer October 19, 2022

“I pray that the eyes of your heart may be enlightened in order that you may know the hope to which He has called you, the riches of His glorious inheritance in the saints, and His incomparably great power for us who believe..”     (Ephesians 1:18)

Shannon Blackwood

THE EYES OF MY HEART

Every morning I wake up to a dark world, one that is void of light. I make my way around by feel and listening to sounds. The coffee brewing, the clatter of dishes as breakfast is being made by my dad, the music that plays from my stereo set. I can dress myself and take care of my physical needs before I set about to attend a day program of activities, crafts and Bible study. I am aware of the many things I cannot know about God’s creation…the sunrise and sunsets I hear are glorious, the flowers I cannot behold but can smell, the smiling faces of those I call friend, the traffic light that turns red and upsets my dad, the wonderful meals my mom makes each day, the clothes I wear. But I know I am blessed as these things are trivial and temporary and relegated to this physical body I live in. The eyes of my heart are open and can see the glory that awaits me whenever Jesus makes His second coming in this world. Then I will know in full His great power because I believe.

Our Father, Thank you for life and all the glorious and wonderful things you allow me to know about You and your Son. May I live my life is a way that brings glory to you each and every day. Please continue to bless me and my family and all my friends. Thank you for Jesus and His sacrifice for me. In His Name, Amen

 

“Ruego que los ojos de vuestro corazón sean iluminados para que conozcáis la esperanza a la que os ha llamado, las riquezas de su gloriosa herencia en los santos, y su poder incomparablemente grande para con nosotros los que creemos…”     ( Efesios 1:18)

Shannon Blackwood

LOS OJOS DE MI CORAZON

Cada mañana me despierto a un mundo oscuro, uno que está vacío de luz. Hago mi camino sintiendo y escuchando sonidos. La preparación del café, el ruido de los platos mientras mi papá prepara el desayuno, la música que suena en mi equipo de música. Puedo vestirme sola y ocuparme de mis necesidades físicas antes de empezar a asistir a un programa diurno de actividades, manualidades y estudio de la Biblia. Soy consciente de las muchas cosas que no puedo saber acerca de la creación de Dios… el amanecer y el atardecer que escucho son gloriosos, las flores que no puedo contemplar pero que puedo oler, los rostros sonrientes de aquellos a quienes llamo amigos, el semáforo que se pone rojo y altera mi papá, las maravillosas comidas que hace mi mamá todos los días, la ropa que uso. Pero sé que soy bendecido porque estas cosas son triviales y temporales y están relegadas a este cuerpo físico en el que vivo. Los ojos de mi corazón están abiertos y pueden ver la gloria que me espera cada vez que Jesús haga Su segunda venida a este mundo. Entonces conoceré en su totalidad Su gran poder porque creo.

Padre nuestro, Gracias por la vida y por todas las cosas gloriosas y maravillosas que me permites conocer de Ti y de tu Hijo. Que pueda vivir mi vida de una manera que te traiga gloria todos los días. Por favor, continúa bendiciéndome a mí, a mi familia y a todos mis amigos. Gracias por Jesús y Su sacrificio por mí. En Su Nombre Amén

Share This